jueves, 4 de junio de 2015



Si te vinieses conmigo
tendría que enseñarte a contar
las líneas de mis manos
y acompañaría cada arruga
con una historia para tu memoria.
Tendría que sostenerte en el aire
para que no te cayeras
con cada uno de mis defectos y manías.
Preguntaría cada noche al destino
para observar qué no ha pasado
y cada madrugada te contaría un secreto al oído.
Te escucharía con el alma bien abierta
y absorbería,
queriendo y sin querer,
todo tu aire.

No hay comentarios:

Publicar un comentario