sábado, 31 de octubre de 2015

Quiero que me quieran.

Y me pregunto:
¿Cuánto tiempo más voy a estar así?
Luciendo una sonrisa,
con rostro pero sin vida,
con el corazón congelado,
y sintiéndome apartado.
                             ¿Cuándo esto acabará?
                                 El fin de la soledad.
Quiero sentirme querido,
y no jodido,
quiero sentir que importo,
y no que estorbo,
quiero sentir que valgo,
no que sobro.

martes, 20 de octubre de 2015

19 días y 500 noches.


Diecinueve días y quinientas noches le costaba a Sabina aprender a olvidar el amor. Casi 17 años después, diecinueve días y quinientas noches es la media de lo que suele durar una relación. A veces pienso que, hoy en día, casi puedes ver antes a alguien en pelotas que bien vestido y arregladito para una cena romántica; no tengo nada en contra de esto, pero resulta bastante curioso cómo ha cambiado el cuento.
Ahora, nadie quiere enamorarse de quien se enamora de ti, parece que la reciprocidad asusta. En cambio, como se atreva a dudar sobre si tú le gustas o no, ya te tienen; y ojo, que por esa regla de tres, te dejan con un neceser con agravios, la miel en los labios y escarcha en el pelo. Es el eterno pez que se muerde la cola y cuyo resultado es un mundo lleno de perros del hortelano que ni comen ni dejan comer.
En 2015, ni rosas, ni velas, ni poemas de amor, como mucho un WhatsApp en alguna de esas quinientas noches y a veces gracias a tu gran amigo, el chupito de Jägger de las cuatro de la mañana, que hace que te entre la morriña. Pero ojo, nunca un “te quiero” por escrito, que casi que asusta más que de palabra, primero porque puedes verlo y segundo porque si no lo borras lo puedes sentir cada vez que lo lees. Ahora se lleva el “me apeteces” o “tengo ganas de ti”, que parece que llevan implícito menos compromiso sentimental.
En 2015, ni los treinta son los nuevos veinte ni los cuarenta son los nuevos treinta; al final parece que estemos en uno de esos libros de “elige tu propia aventura” en los que vas saltando de página en página en función de lo que prefieres vivir. Ahora, la edad está en la cabeza, no a las espaldas, y cada uno se configura la vida y le da la bienvenida al amor cuando mejor le conviene, porque lo que sí está claro es que ya no hay patrón.
Hoy parece más fácil romper relaciones que empezarlas, y parecemos más valientes por no temer la soledad, cuando lo que realmente somos es más cobardes por asustarnos al pensar si la compañía será la adecuada, la perfecta o la definitiva; y mientras, la vida pasa: ¿no te da la sensación de que parece que estemos siempre esperando algo? Es como si tuviéramos miedo de quedarnos quietos y dejarnos llevar.

viernes, 16 de octubre de 2015

te quiero sin querer.

Y hoy vuelvo aqui, vuelvo  a escribir, vuelvo a las andadas.
No se ni por donde empezar, han pasado millones de cosas desde la ultima vez...buenas, malas... el tiempo pasa para bien o para mal, nada lo detiene, ni si quiera TU.

Sigo sin saber que cojones hacer contigo y lo jodido es que cada dia se me hace mas dificil entender la situacion, entederte a ti, entenderme a mi misma en definitiva.
Se que nadie dijo que esto iba a ser facil, pero supongo que no estaba preparada para tan poco en tanto tiempo..
Necesito mas. Bastante mas. Mucho mas.

Estoy cansada de escuchar palabras vacias saliendo de tu boca que en realidad no significan nada si luego no se transforman en hechos. Cansada de dar para no recibir nada mas que palos. Cansada de lucir mi mejor sonrisa para ti y que la pisotees sin piedad. Cansada de olvidarme de mi para estar ahi para ti y que no sepas agradecerlo. Cansada de que no tengas detalles. Cansada de que nunca me visites por sorpresa. Cansada de que no me des cariño. De sentirme sola, sentir que estoy sola en esto de quererte. Cansada de palabras que no son mas que ruido, un ruido sordo que se mete dentro de mi, muy dentro, alli donde estan las decepciones.

Puede sonar muy cursi, exagerado, puedes decir a todos que estoy loca, realmente lo estoy, seguro. Si no, ¿que hago aun aqui? ¿que hago creyendome que esto es un cuento de princesitas? ¿que me quieres? ¿que esto va a salir bien? ¿que esta vez sera diferente? ¿que todo mejorara con el tiempo? ¿despues de casi un año? creo que esto dejo de ser un juego hace mucho tiempo y si no avanzamos sera por algo...
Creo que deberia haber salido de esto cuando aun estaba a tiempo. 
¿El mayor problema? No quiero salir, te quiero a ti, aqui junto a mi, y que todo sea tan guay y nos salga taaan bien como en todas las historias que me he inventado para los dos.
Te quiero, no se por que.. no lo mereces pero es asi, es un hecho.
Te quiero, no se por que..no se que tienes pero lo tienes.
Te quiero, no se que vi en ti pero aqui estoy.
Te quiero, a pesar de que no eres el mas guapo, romantico, listo...
Te quiero, pese a la distancia, los celos, las discusiones..
No se lo que quiero, puede que este hecha un lio pero lo siento...
Simplemente te quiero sin querer.


WazowS


miércoles, 10 de junio de 2015

Tus palabras ya no me sirven de nada.


El otro día te pensaba despacio y en silencio, con cuidado de no parecer una loca, haciendo ver que me daba lo mismo, que me dabas igual, pero a la vez sin que salieras de mi cabeza en todo el día. 
Como tal, no te lo dije, me callé, hice ver que no era algo que me afectara. 
En realidad igual no te pensaba tanto como acabo de decir, me pensaba a mí proyectando mi sombra en tu ausencia, porque creo que eres solo eso, ausencia. Porque es así, no estás y seguramente nunca estarás.
 Si jugásemos a las sombras chinas con la vida, con un juego absurdo de luces, podríamos arrojar más cosas por el balcón. Necesitaríamos menos. Es increíble la cantidad de cosas que tenemos y lo poco que necesitamos. A mí a veces me da por pensar que no tengo nada por el mero hecho de que tu faltas. Pero, ¿sabes que? No eres para tanto, hay 1000 cosas en mi vida que están bien y quizás debería empezar a apreciarlas más. Desde que te conocí me he vuelto una egoísta y lo reconozco pero supongo que es el precio de querer sentir algo, o el de sentir demasiado para nada.
Quizás pensar no sea siempre una buena idea y por eso, últimamente, prefiero pasar de todo, parecer fría, borde, distante antes de darte el privilegio de joderme, antes de que tu afectes a mi estado de ánimo.

¿Sentir deseo? ¿Cariño? ¿Necesidad?¿Nostalgia? ¿Que?
Si en el fondo somos dos putos extraños.
Quizás si nos conocieramos de otra manera, en otro momento, en otro lugar.
Quizás si fueras diferente, si fueras lo que busco y por un instante creí haber encontrado.
Si estuvieses aquí ahora, claro.
Pero no, y quizás nunca.
Jugábamos a no rompernos, pero en el fondo supongo que todo el mundo está ya roto de alguna manera, el problema es querer o no querer remover los pedazos de la integridad que vamos perdiendo con el tiempo.

Sé que no lo entiendes ni lo entenderás, asumo que soy demasiado complicada, quizás más de lo que yo misma me esperaba. O tal vez  tu eres demasiado simple para alguien como yo.

Tal vez me ilusioné imaginándome las cosas de forma muy diferente a como en realidad han ido sucediendo, tal vez vi en ti cosas que ni existen como si de un espejismo se tratase , tal vez pensé que los momentos buenos compensarían los malos y está visto que no es suficiente.
Siempre dicen que aceptamos el ''amor'' que creemos merecer y puede que a veces mi autoestima sea una mierda y me conforme, pero hoy es un día de esos en los que creo que incluso yo me merezco algo mejor que toda esta mierda.

Y si, aún así sigo aquí esperando como una idiota a que algo cambie, ¿a que mejore? Esta visto que es perder el tiempo. Dicen que la gente no cambia, no puedo obligarte a cambiar.
Dices que sientes mucho pero luego no haces nada para que me lo crea, si no todo lo contrario, solo haces que cada día me desilusione más. Para estar así está claro que prefiero ni estar. Por lo tanto, no me voy porque quiera si no porque tú me has ido echando poco a poco. No se si esto es un adiós o un hasta luego, lo único que se es que no voy a ser yo la que te busque, la que se preocupe más porque hoy por hoy estoy harta. Si eso ya me buscas, sabes donde voy a estar. Por ahora lo dejo así y si eso ya vamos viendo.

jueves, 4 de junio de 2015



Si te vinieses conmigo
tendría que enseñarte a contar
las líneas de mis manos
y acompañaría cada arruga
con una historia para tu memoria.
Tendría que sostenerte en el aire
para que no te cayeras
con cada uno de mis defectos y manías.
Preguntaría cada noche al destino
para observar qué no ha pasado
y cada madrugada te contaría un secreto al oído.
Te escucharía con el alma bien abierta
y absorbería,
queriendo y sin querer,
todo tu aire.