Se necesita abrazo
con o sin experiencia
para un corazón
a punto de congelarse.
El recuerdo de una piel puede llegar a doler más que una quemadura.
EL RECUERDO.
EL RECUERDO.
Tu recuerdo, claro...
De eso estoy hablando, de eso hablamos siempre tu ausencia y yo.
Tú estás hecho a prueba de fuego y nada te rompe el corazón, ya lo sé.
Ojalá, de verdad, ojalá pudiese yo también ser así.
Me he sentado a esperar que pase el tiempo y que mis sentimientos más profundos me abandonen.
Que vuelvas.
Que vuelvas y me abandones otra vez. Abriendo de nuevo la herida a la que tus recuerdos echan sal.
Me he sentado a esperar que pase el tiempo y que mis sentimientos más profundos me abandonen.
Que vuelvas.
Que vuelvas y me abandones otra vez. Abriendo de nuevo la herida a la que tus recuerdos echan sal.
Mira, mírame otra vez.
¿Ves los recuerdos?
Los recuerdos son heridas que supuran lo suficiente como para que, indefectiblemente, huelan a ti.
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