domingo, 31 de mayo de 2015

Me quedo, luego ya veré si duele o no.

No sé por qué después de tanto tiempo, de tantos errores, de tanta distancia, sigo aquí esperando a que vuelvas.
Debería pensar más en mi, preocuparme por ser feliz, no pensar en tonterías. Pero tengo un problema, tu eres mi tontería favorita y yo soy masoquista de nacimiento. Me encantan los imposibles y aquí me ves.

Sin ser nada, sintiéndolo como un todo. 
Sin estar al lado, sintiéndote cerca. 
Sin ser real, sintiéndolo especial. 
Sin saberlo, quererte. 
Sin quererlo, pensarte a todas horas.

Echarte de menos se ha vuelto parte de mi día a día, ¿cuándo será el día en el que me digas estoy aquí, he venido a verte?

Y si, hablamos cada día de mil estupideces, hemos hablado también de los sentimientos que nos joden. 
No se hasta que punto creerte cuando me has dicho que estarás ahí y no consigo verte. No se hasta que punto creerme a mi cuando he dicho mil veces que no me engancharía y no hay día que no imagine como sería tenerte.

Hoy por hoy solo puedo decir que seguir con esto es estúpido, pero no podría simplemente decir adiós y olvidarlo. Por el momento me quedaré muy quieta, no pienso dar ni un paso más, esperaré a ver que pasa, que es lo siguiente que toca.
Me quedo, luego ya veré si duele o no.



No hay comentarios:

Publicar un comentario