lunes, 11 de marzo de 2013



He llegado a un punto en el que todo me da igual. Si la gente me quiere insultar, pues que me insulte. Si me quieren abandonar por otras personas, pues que lo hagan. Yo solo quiero ser feliz. Sin preocupaciones tontas. Sin sufrimiento. Sin llorar por un idiota que no me valora. Vivir el presente. Que pase lo que tenga que pasar. Cuando tenga que reír, reiré. Cuando tenga que llorar, lloraré. Pero no me voy a preocupar por que la gente me vea triste o alegre. Si tengo que gritar, gritaré. Si tengo que callar, callaré. Pero nunca traicionando mis principios. Soy como soy, y así seguiré siendo. Nada ni nadie me cambiará. Nada ni nadie me derrotará. Seré fuerte, aunque por dentro solo me quiera refugiar del mundo y desaparecer. Sé que esto solo es una mala etapa de corta vida. Pero aun así, me toca sufrirla. Cometo errores, como todos los humanos. Pero ya he sufrido lo suficiente por ellos. Ya he derramado las suficientes lágrimas. 


Es el momento de ser fuerte.

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