Empiezas con los primeros besos, con las primeras caladas. Te vas acostumbrando a ese cigarro después de comer y a sus palabras. Pero piensas que lo tienes controlado, puedes pasar días sin ese humo y sin sus caricias. Pero hay algo que no encaja, si tanto lo controlas, ¿ porque siempre está el paquete de tabaco en el bolso y ese chico en tus pensamientos?

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