viernes, 8 de julio de 2011

You'll be forever alone.




No es algo que se pueda definir. Supera todos los adjetivos despectivos o hirientes que puedas imaginar. Supera el odio, el asco, la pena, el rencor, la intolerancia, la cabezonería, la falsedad, la decepción, la mentira, el engaño. Aún no se ha inventado palabra que lo defina. Y puede sonar extraño, pero si alguna vez os han hecho daño como el que a mí me han hecho, entenderéis porqué no puede definirse con palabras. La parte buena es que también supera la indiferencia, y eso reconforta. Supera sin duda todo lo malo que yo esperaba de una persona. No de ti, si no de cualquiera, incluso de la peor que puedas encontrarte. Pero superaste mis espectativas, las malas debo decir. Tú querías sinceridad, querías que me olvidara de ti y que te sacara de mi vida. Pues sí, lo he hecho, a duras penas pero lo he conseguido. Pero tú no cumples tu parte. Tú juraste no arrepentirte de sacarme de la tuya, y lo haces cada día. Se me olvidó el detalle de que no cumples lo que prometes, y que jurar te queda grande. Y puedes decirme que no, puedes negárselo a todos y mientes genial, tranquila, te creerán. Pero no olvides que yo veo a través de los pequeños detalles, contigo sí. Veo dolor y arrepentimiento en tus gestos, veo que me extrañas en tu fachada de indiferencia, veo cariño y melancolía en tus ojos, veo tristeza y recuerdos en tus palabras, veo que no sabes ni cómo empezar a comerte tu orgullo aunque te gustaría, veo que te arrepientes. Pero ¿sabes lo que yo veo? Que a esa persona que le jodiste la vida, no le importas. Eres mi pasado con todas las letras. Aquella que pintaba puentes por ti, ya no pinta nada. Estaba bien contigo, pero estoy mejor sin ti. Ya no te extraño, ya no te necesito, ya no dependo de ti, y no formas parte de mi vida. Todo lo referente a ti va con pretérito imperfecto, no hay tiempos presentes y mucho menos futuros. Un capítulo cerrado y sellado, ni más ni menos. Y recuerdo nuestros momentos como parte de los más felices que por ahora he podido disfrutar, y no me arrepiento de ellos ni de nada de lo que hecho, pero de nada. Pero qué quieres que te diga, no estoy orgullosa de ti ni de lo referente a un "nosotras". Me enseñaste a mirar por encima del hombro, a llevar la cabeza más alta que el corazón, a mentir cuando era "necesario" y a no dejar mostrar los sentimientos jamás. ¿Lo mejor? Que tengo personalidad suficiente como para ser yo misma, y siempre fue así. Siempre tuve la entereza y valentía para decir las cosas y no tener miedo a mostrarme como soy. O puede que no, y que fuesen las agallas para enfrentarme a verdades y hechos, hechos que no siempre supiste soportar.Pasé y paso de las máscaras que tanto usas y aprendí que valgo lo que valgo por como soy, y no por lo que aparento. Y espero de verdad que algún día lo entiendas. En cuanto a mí, me has visto, estoy genial y he cumplido con mi parte. No tenemos nada que ver, nada que hablar ni nada que demostrar. No tenemos nada que hacer ya, está más que perdido y si no lo estuviera, haría lo posible para estropearlo más. Puede sonar mal, cruel e incluso cínico, pero es que no mereces más.
Posdata: que te follen.

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