Estoy paranoica. Le veo en todas partes. Lógico si lo pienso. Soy tonta, soy estúpida ¿Pero qué esperaba? Este era un riesgo que tenía que correr, una probabilidad de encontrar en un pajar una aguja que no quiero ni necesito. Ahora me remiendo yo sola, empezando de cero sin depender de nadie, y mucho menos de él.
Con la cabeza bien alta, sonriendo de oreja a oreja y orgullosa de haber tomado la decisión de empezar mi vida. Pero se me notaría, lo sé, temblaría de miedo, de rabia, de ansiedad, de... Pasaría por mi mente todo lo que vivimos en menos de un segundo y me daría cuenta de que es posible que aun añore una mínima posibilidad... No digas tonterías, añoras algo que no existe, algo que él representaba, -aba: tiempo pasado, y que desapareció. Es otra falsa promesa.
Soy tonta. Lo sé. Soy imbécil. También lo sé. De momento he pasado lo más complicado, verle sin verle, y atreverme a pasear delante sin mirarle. Ahora si alguna vez intenta cazarme de nuevo, no me dejaré

No hay comentarios:
Publicar un comentario