A día de hoy, de tantas veces que lo he intentado, de tantas que he creído que esa sería la verdadera oportunidad, nunca me ha salido bien. Vale, sé que a todos nos ha ido mal en esto de querer alguna vez pero.. a mi siempre me ha salido mal. Y luego, sin querer y sin esperarlo, apareciste tú, con tu andar desenfadado y tus ganas de comerte el mundo, y creo que desde aquel momento supe que serías aquel que marcaría diferencia, que dejaría huella en mí.La única cosa buena que he sacado de todo esto, es que has aparecido tú en mi vida, que nada es igual desde aquel día, que no te he olvidado y para mí, sigues siendo el mismo imbécil que se metía conmigo, el que sacaba punta a todo lo que yo decía, el que me miraba como si no hubiera nadie más, el que me hacía reír y se reía de mis caras, el que venía conmigo a espiar, el que me miraba, le miraba y nos reíamos y éramos felices así.. el que sigue ahí, a pesar de todas las cosas. Con todo eso y más, con pequeñas cosas, pero se hizo querer, poco a poco. Y ha habido bajones, días buenos y malos, días de extrañarte y otros de no hacerlo, de pasarlo mal y en cambio, otros de sonreír al recordar los momentos a tu lado. Y a pesar de que lo haya podido pasar mal, de que somos como agua y aceite, no me arrepiento de nada, porque como he dicho, has sido el único, único para mí.
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